El 2021 fue un año récord de salida de argentinos del país. La partida de grandes empresarios es una tendencia que se acentúa cada vez más. Según revistas especializadas, de las 40 familias más ricas de Argentina, 18 figuran con sus cabezas o su descendencia con residencia en el exterior. Uno de los destinos principales: Uruguay ¿Qué motivaciones hay detrás de este éxodo?

Por las costas esteñas se comenta que un nuevo grupo recorre las playas uruguayas ya no como turistas ocasionales sino como residentes locales. Son los Argentinos Expatriados Unidos… 

  Se trata de un conjunto de argentinos, conformado por algunas de las fortunas más importantes de nuestro país, que de un momento a otro decidió cruzar el charco e instalarse en la República Oriental del Uruguay con el objetivo de lograr lo que algunos llaman paz fiscal. Allí los recibieron con los brazos abiertos. ¿Acaso qué país no querría adoptar un sinnúmero de fortunas dispuestas al consumo, a la producción y al tributo? Tal es así que hace unos días, el presidente Luis Lacalle Pou participó del lanzamiento de la Asociación de Argentinos Residentes en el Uruguay. Marcos Galperín, Alejandro Bulgheroni, Manuel Antelo y Francisco de Narváez son algunos de los integrantes de la nueva agrupación que busca agradecer la amabilidad y el recibimiento de los charrúas. Su objetivo también es fomentar aún más la integración de la comunidad argentina en el Uruguay y colaborar en la promoción internacional de Uruguay como destino de inversiones y vivienda permanente. 

Solo en el 2021, hubo casi 12 mil solicitudes de residencia de argentinos en Uruguay, el doble que en 2020. Esto es una tendencia que se acentuó sobre todo en los últimos dos años. Antes de 2020, no superaban las 2 mil y hay un dato aún más revelador. Hasta 2019, la cantidad de solicitudes argentinas representaban alrededor del 18% del total, mientras que hoy superan el 85%.   

Este grupo de exiliados incluye no solo a grandes fortunas tradicionales, como algunas de las antes mencionadas, sino también a los creadores de varios unicornios argentinos que buscan revolucionar el mercado y la economía mundial con sus innovadoras ideas. Veamos qué motivaciones hay detrás de su partida. 

Impuesto a la riqueza 

Durante muchísimos años, los contadores recibían a sus clientes y escuchaban una y otra vez una misma inquietud: cómo ingresar su dinero al sistema formal. Esta necesidad nucleaba a todos los actores de la economía, ya fueran personas físicas, PyME’s o grandes empresas. No importaba cuál fuera el objetivo -comprar un departamento, cambiar el auto o hacer aportes a sus sociedades- detrás siempre estaba la intención de ‘blanquear’, como se le dice comúnmente. 

Es verdad que la opinión pública está acostumbrada a usar el término ‘blanqueo’ de una forma peyorativa que busca relacionar este accionar con fondos de dudosa procedencia. Pero, en la mayoría de los casos, se trata de sumas de dinero que suelen desprenderse de los procesos formales, muchas veces por la simple transaccionalidad de fondos en estructuras comerciales de menor envergadura.

Sin embargo, todo comenzó a cambiar en el 2020. Por los pasillos del Congreso y de la Casa Rosada, corría el rumor de que un nuevo impuesto se avecinaba y aparecía en agenda el tema del Aporte solidario y extraordinario para morigerar los efectos de la pandemia, más conocido como Impuesto a la Riqueza. Así fue como un grupo de empresarios, los de mayor envergadura, comenzaron a visitar a sus contadores pero con una pregunta disparadora muy diferente: ¿Cómo podemos alivianar nuestras Declaraciones Juradas para que este nuevo impuesto no resulte confiscatorio? 

Este aporte extraordinario gravaba a aquellos patrimonios que superaran los 200 millones de pesos con una alícuota progresiva que iba desde el 2 al 3,5%. En el caso que hubieran bienes situados en el exterior, las alícuotas se incrementaban un 50%. Con esta medida, el gobierno argentino aspiraba a recaudar aproximadamente 300 mil millones de pesos en el 2021. Sin embargo, según un informe del Ministerio de Economía, la recaudación llegó a 248 mil millones, casi un 20% menos de lo esperado. En el medio, sucedieron un sinfín de procesos judiciales de algunos contribuyentes que presentaron medidas cautelares por considerar que este impuesto era confiscatorio. De los aproximadamente 13 mil ciudadanos que debían abonarlo, finalmente lo pagaron menos de 10 mil. 

La recaudación comenzó allá por marzo del 2021. El mes de mayor recaudación fue abril con poco más de 100.000 millones de pesos. Luego, fue disminuyendo progresivamente hasta este último diciembre en el que la AFIP recibió 1100 millones. 

A nueve meses de su inicio, ya se ejecutaron alrededor de 180 mil millones de pesos, cifra que representa el 72,7% del total recaudado. De ese monto, 61 mil fueron aprovechados por la Secretaría de Energía para proyectos de inversión en gas natural, 48 mil utilizó el Ministerio de Trabajo en el plan Repro II, 45 mil ejecutó el Ministerio de Salud en la compra de vacunas y el fortalecimiento del sistema de salud, 18 mil se aplicaron a las Becas Progresar y 8 mil se destinaron a la mejora de los barrios populares. Debemos reconocer la decisión del Gobierno de brindar un desglose detallado de los gastos llevados a cabo con este aporte extraordinario, aprendiendo de experiencias pasadas donde no tardaban en aparecer las dudas en torno al destino de los fondos.  

Algunos casos de la historia demuestran que no siempre crear un impuesto o aumentar una alícuota sube la recaudación. Muchas veces, esto no se cumple y hasta puede generar el efecto contrario al buscado. Lo cierto es que impuestos como este se aplican sobre un sector de la sociedad que termina prefiriendo emigrar en busca de reglas de juego claras. De este grupo forman parte también las nuevas generaciones emprendedoras, creadoras de grandes unicornios argentinos que podrían ser productores de nuevos y mejores puestos de trabajo en nuestro país. Argentina tiene 11 unicornios que generan casi medio millón de empleos, son capaces de exportar más de USD 6 mil millones al año (similar a la industria automotriz) y cuya valuación ronda los USD 120 mil millones, lo que equivale a un cuarto del PBI argentino y casi a la mitad de la deuda externa en dólares. 

Resta analizar a mediano plazo las estadísticas migratorias para ver qué efectos tuvo el aporte extraordinario. Según revistas especializadas, de las 40 familias más ricas de la Argentina, 18 figuran con sus cabezas o su descendencia con residencia en el exterior. De los tres primeros del listado, dos de ellos viven en el extranjero. Se trata de los accionistas principales de Mercado Libre y de Bridas Energy Holdings. Por lo pronto, como se mencionó anteriormente, el 2021 fue un año récord de salida de argentinos del país. 

Los 248 mil millones adquiridos por este impuesto apenas representaron el 2,08% de la recaudación total, ya que la AFIP recaudó en el 2021 más de 11.9 billones de pesos. Habrá que analizar cómo se comporta la recaudación en el futuro para ver el efecto final de este impuesto.

Diciembre – Bienes Personales

Diciembre siempre fue un mes turbulento en Argentina. Basta recordar lo sucedido en 2001, eventos que marcaron nuestra historia y que a 20 años todavía nos duelen. Para esta época, la política argentina siempre tiene preparada alguna sorpresa y esto ocurre más aún en los años electorales.

Esta vez la polémica pasó por el aumento de las alícuotas de Bienes Personales en los patrimonios más altos y para los bienes en el exterior, que ahora alcanzan el 1,75% y 2,25% respectivamente.

De esta forma, los legisladores oficialistas aprovecharon la oportunidad que los miembros de Juntos por el Cambio les habían dejado servida en bandeja por sus vacaciones anticipadas. Un debate inicial respecto a la suba del mínimo no imponible se transformó en una batalla legislativa. La ausencia de tres diputados opositores implicó una actitud por demás polémica sobre todo considerando que la votación final terminó 127-126. Difìcil determinar si detrás de ello hubo un exceso de inocencia o la intención oculta de quedar como héroes vencidos.

En 2016, el gobierno del PRO anunciaba un gran plan de blanqueo de capitales que logró captar más de 110 mil millones de dólares que hasta ese momento permanecían por fuera de la economía formal. Para lograrlo, en el mismo proyecto de Ley se comprometió a reducir anualmente la alícuota de Bienes Personales hasta la eliminación completa de dicho impuesto prevista para 2019. Pero esto quedó trunco y la promesa a los contribuyentes duró poco… 

En 2019, con la vuelta del peronismo, se dispuso a través de la Ley de Emergencia Económica un aumento de las alícuotas que fueron desde 0,50 a 1,25%, con una duplicación de tasas en caso de que los activos se encontraran radicados en el exterior. Y fue a fines del 2021 que se aplicó esta nueva suba que invita a los grandes capitales a mirar hacia nuevos horizontes una vez más. 

Uruguay

Según datos oficiales, cerca de un millón de argentinos residen hoy fuera de nuestro territorio, cifra que nos convierte en uno de los países con mayor migración de la región,. 

Al contrario de lo que sucede en Argentina, Uruguay pudo ver la necesidad de sortear el estancamiento e impulsar su crecimiento demográfico y pensó que era necesario atraer a entre 50.000 y 100.000 extranjeros en los próximos años. Para ello, entre otras medidas, estableció la ‘vacación fiscal’ por el pago de rendimientos en el exterior para nuevos residentes. Los flamantes ciudadanos uruguayos pueden elegir entre dos beneficios: no tributar el Impuesto a la Renta de Personas Físicas –IRPF– por las rentas pasivas obtenidas en el exterior por los ejercicios fiscales de los próximos 10 (diez) años; o tributar el IRPF por los rendimientos de capital mobiliario del exterior desde el ejercicio en que se adquiere la residencia fiscal, y en forma indefinida, a la tasa del 7% (la tasa general del IRPF para este tipo de rendimientos es del 12%).

Entre Argentina y Uruguay hay un choque de modelos impositivos. Probablemente, el resultado de medidas del estilo de lo que sucedió con Bienes Personales sigan fomentando el éxodo de argentinos. La pérdida de las fortunas de nuestro país no solo significa menor recaudación impositiva a futuro, sino también la fuga de actores que son grandes consumidores, constantes generadores de nuevos empleos y hacedores de importantes proyectos de inversión. 

Solo resta estar atentos a lo que pase de acá en adelante. Durante más de 70 años, escuchamos la marcha una y otra vez. Sin importar el color político, no hay argentino que no conozca sus versos. Pero quizá quienes nos gobiernan hayan decidido dar un salto más, pasar del dicho al hecho, y se disponen a cumplir con los mandatos históricos que este himno popular nos propone. Combatiendo al capital

Un comentario

  1. Excelente artículo, excelente análisis…, no me vas a decir que nuestros dirigentes vinculados a la economía…(No han tenido la capacidad reflexionar que lo que detallas, es así!!!).
    De aquí en adelante, habrá quienes se comprometan, por lo menos a 10 años, con un plan que beneficie a estos unicornios???.Cuanta mano de obra se generaría, y cuanta platita ingresaria con impuestos razonables y justos…

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  1. Excelente artículo, excelente análisis…, no me vas a decir que nuestros dirigentes vinculados a la economía…(No han tenido la capacidad reflexionar que lo que detallas, es así!!!).
    De aquí en adelante, habrá quienes se comprometan, por lo menos a 10 años, con un plan que beneficie a estos unicornios???.Cuanta mano de obra se generaría, y cuanta platita ingresaria con impuestos razonables y justos…

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