El plan oficial de obra pública para los próximos 18 meses por $435.000 millones tendrá un fuerte impacto en el crecimiento del ramo Caución.

La construcción es una de las actividades económicas principales en nuestro país y en el mundo. Históricamente, ha logrado funcionar como un motor económico que colaboró en la salida de varias de las crisis mundiales más importantes, como la de 1930 o la de la segunda posguerra. Con el 2021 recién comenzando, todo parece indicar que una vez más será un factor clave para la reactivación de un mercado que estuvo frenado por una pandemia que sorprendió a todos.

De un tiempo a esta parte, el Gobierno nacional, a través del Ministerio de Obras Públicas, ha podido reaccionar muy bien al contexto que nos rodea e ideó un plan de inversión de $435.000 millones para los próximos 18 meses. De esta manera, igualaron el mejor año de inversión pública de este milenio, que fue el 2014. Además, se han reactivado muchas obras relacionadas con rutas, obras hídricas, de agua y cloaca y obras que se ejecutarán vía convenios con las provincias y municipios dentro del programa Argentina Hace 2.

Por otra parte, hace apenas unos días, el presidente Alberto Fernández dio un paso importante y puso en marcha las primeras 30 obras públicas de 2021 en todo el país. Como máximo dirigente dio la prueba del compromiso del Gobierno para que este rubro sea un factor clave en la reconstrucción de la economía argentina. Tal es así, que la inversión en obra pública se duplicó en el Presupuesto para este año.

La construcción es importante por muchísimos factores. Por un lado, es uno de los sectores que más empleo genera en el país al mismo tiempo que impulsa otras industrias asociadas, como el cemento y el hierro. La construcción de viviendas empieza a sonar como uno de los elementos principales para la reactivación del mercado laboral. Por ejemplo, el plan “Casa Propia – Construir Futuro” tendrá un gran protagonismo al planificar la construcción de unas 220 mil viviendas nuevas. El Gobierno estima que con esta y otras políticas públicas, la economía se recuperará en 2021 con un crecimiento de entre el 5 y 5.5%.

Estos nuevos proyectos implican una inversión de $13.552 millones y un monto semejante genera un efecto derrame que moviliza a la economía en su conjunto. A su vez, cada obra de infraestructura colabora muchas veces a que las provincias de nuestro país estén cada vez más conectadas. Sin ir más lejos, cuatro de las seis obras anunciadas más importantes están orientadas a generar más y mejores conexiones entre nuestro vasto territorio.

LA HISTORIA COMO TESTIGO

Como mencionamos anteriormente, la construcción demostró más de una vez ser un fiel caballo de batalla para sacar adelante las crisis más graves de la economía mundial. Si nos detenemos a pensar unos instantes, los ejemplos no tardan en llegar. El New Deal de Franklin Roosevelt fue la gran clave para que Estados Unidos saliera de la crisis del ‘30.

En 1948, Estados Unidos volvió a ser protagonista al dirigir el Plan Marshall que tenía como objetivo la reconstrucción de las economías europeas devastadas por la Segunda Guerra Mundial. Esto implicó una inversión total de US$12.000 millones en un paquete de ayudas dedicado a la producción de materias primas, alimentos, fertilizantes, vehículos y al desarrollo de la industria. Esto también incluyó obras públicas y otras actividades para poner en pie ciudades que habían quedado irreconocibles luego del conflicto bélico. En total 18 países europeos se beneficiaron con este plan. George Marshall, secretario de Estado e ideólogo del plan, recibió el Premio Nobel de la Paz en 1953 por su gran accionar.

EL RAMO CAUCIÓN Y LA OBRA PÚBLICA

Históricamente, el ramo caución nació como una necesidad de contar con una herramienta que facilitara las operaciones comerciales y desde ese lugar, apoyar a la obra pública. De esta manera, se lograban hacer las contrataciones menos onerosas y se evitaba la inmovilización de capitales. El sector ha ido cambiando de acuerdo a las políticas implementadas en cada gobierno y los vaivenes de la economía y ofrece una variada gama de coberturas a la Construcción. Incluso, ha demostrado una gran adaptabilidad: por ejemplo, con la última reforma del código civil y comercial que estableció nuevas obligaciones para los constructores, el mercado asegurador respondió positivamente desarrollando coberturas ágiles y modernas. El seguro de Caución se convirtió en una herramienta clave para el financiamiento y la protección de los contratos entre las constructoras y sus clientes, fueran estos públicos o privados.

Este despegue de la obra pública y privada se va a ver reflejado en un crecimiento importante del ramo en el 2021. Esto es una gran noticia, más aún teniendo en cuenta que la pandemia y la falta de actividad del 2020 generaron una consecuente baja en la demanda de pólizas. Con este repunte en las obras y el Estado argentino inyectando plata en la economía real, las empresas aumentan su demanda de pólizas a nuestras compañías. De esta forma, esperamos que se genere una cadena concatenada y garantizada de éxitos y resultados positivos. Estimamos que esto sucederá a nivel nacional, provincial y municipal.

Sin embargo, hay varios factores a tener en cuenta. Por un lado, no podemos dejar de visualizar que en el último período la siniestralidad ha marcado índices superiores a la media del mercado histórico. Es por eso que, para acompañar desde una posición sólida y responsable, debemos cambiar nuestra forma de concebir nuestro ramo. Los años han cambiado y la recepción de negocios tras el escritorio dejó de ser la forma de crecer en prima. Nuestra misión debe ser buscar una suscripción sólida sustentable y para eso, tenemos que ir a conocer a los clientes de punta a punta. Debemos dejar de suscribir con la foto de un balance para conocer la vida económica de nuestros clientes en su totalidad y lograr así, un crecimiento sólido para nuestras compañías.

El segundo elemento a tener en cuenta es la histórica competencia de tasas. Tal vez, ha llegado la hora de que el mercado asegurador por fin se siente a trabajar en su conjunto y en pos de mejorar los resultados operativos de los ramos, dejando de lado la vieja costumbre de la carrera por la prima. De esta forma, en algún momento, podremos dejar de depender de los resultados financieros que nos han revertido las pérdidas operativas durante años para pasar definitivamente a tener resultados operativos positivos. Hoy por hoy, estos resultados financieros históricos tienen diferentes aristas de análisis según la visión monetaria con la que se los mire. Sin embargo, es un tema demasiado largo y complejo que tal vez merezca ser desarrollado en otra ocasión.

Las compañías nos propusimos la enorme tarea de afrontar cada nuevo desafío que la pandemia nos propuso. Aprovechamos la oportunidad para hacer un gran trabajo introspectivo, analizamos nuestros equipos y formas de trabajo y tratamos de aggiornarnos a las nuevas lógicas que el mundo nos propuso. De esta manera, acompañamos a nuestros clientes a la distancia, de manera virtual, pero más cerca que nunca. Llevamos a cabo importantes procesos de digitalización y hoy estamos listos para despegar junto con ellos en este renacimiento de la economía argentina. Entonces, ahora cuando el viento vuelve a estar a favor, allí debemos estar para apoyar estos tiempos de crecimiento del país. Porque ya sabemos que las crisis traen oportunidades y la historia nos demuestra que trabajando juntos las podemos potenciar.

 

Publicada en Revista Estrategas

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